A la de 3

¡Ha que no hay huevos!

Todo este gesto mío con la música nace en respuesta al más puro deseo de poder dibujar algo que se mueve en mi interior a endiabladísima velocidad y no logro dar forma a no ser que lo saque de mis cuevas y lo lance a las estrellas. Quizá es una especie de canto al cielo o ruego, pero en definitiva a mi edad, me he empeñado en materializarlo precisamente por eso y por la gran frase que todo lo acorrala, que aclara de que estamos hechos, de si en realidad lo vas a hacer o eres un bocazas: ¡Ha que no tienes huevos!... 1 a 0 punto pa mi.

Ya estrenado el video y La Maqueta quedaba lo primero, cantar. Y siempre me pasa cada vez que estoy subido en el escenario y la luz me tapa la ista, los oidos escuchan mejor que nunca el silencio. Es más, tu voz interior se entromete en medio de una canción para confundirte en la letra y joder la marrana vamos. El caso es que cuando tengo el micro delante, me dice: PERO QUE COJONES HACES AQUI SUBIDO!!